DI NO A LA OBSOLESCENCIA PROGRAMADA EN 5 PASOS

OBSOLESCENCIA PROGRAMADA - MOVILES AMONTONADOS

Obsolescencia programada ¿Qué es exactamente?

La obsolescencia programada, es cuando el lavavajillas se estropea inmediatamente después del final de la garantía, el software del ordenador que no se puede actualizar, los accesorios de los móviles son incompatibles entre ellos, una reparación más cara que el propio aparato a reparar, los residuos y la contaminación.

En definitiva, es el conjunto de estrategias introducidas por los fabricantes para limitar la duración de los productos.

¿Qué regulación hay al respecto?

España no tiene ninguna ley específica para la obsolescencia programada en general. Sin embargo, sí que regula esta práctica en algunas industrias: el Real Decreto 110/2015 insta en su artículo 6 a que las empresas de tecnología a «diseñar y producir sus aparatos de forma que se prolongue en lo posible su vida útil, facilitando entre otras cosas, su reutilización, desmontaje y reparación». Aunque algunos países europeos –como Francia– sí aplican medidas contra la obsolescencia programada, no hay una ley común a todos los países de la Unión Europea.

El origen de la obsolescencia programada

El 23 de diciembre de 1924 se reunieron en Ginebra los principales fabricantes mundiales de bombillas de la época, entre ellos compañías como Osram, Phillips o General Electric. Allí firmaron un documento por el que se comprometían a limitar la vida útil de sus productos a 1.000 horas, en lugar de las 2.500 que alcanzaban hasta entonces. El motivo, claro está, era lograr mayores beneficios económicos. Había nacido el primer pacto global para establecer de manera intencionada una fecha de caducidad a un bien de consumo. Este acuerdo oficializaba una nueva era del consumo. A partir de entonces, los fabricantes incorporaron un principio en su modelo de negocio que quedó plasmado en un texto de la revista Printer’s Ink en 1928: “Un artículo que no se desgasta es una tragedia para los negocios”. En la década de los cincuenta se le puso un nombre: obsolescencia programada. En unos EE UU en plena expansión comercial, el diseñador industrial Brooks Stevens popularizó el término, que definió de manera elocuente: “Instalar en el comprador el deseo de poseer algo un poco más nuevo, un poco mejor, un poco antes de lo necesario”.

La bombilla del parque de bomberos de Livermore (California) funciona desde 1901
La bombilla del parque de bomberos de Livermore (California) funciona desde 1901

Cuando los fabricantes de bombillas se reunieron en Ginebra en 1924, una de esas sencillas fuentes de luz llevaba ya 23 años alumbrando de forma ininterrumpida un parque de bomberos de Livermore, en California. Hoy, esa bombilla sigue encendida 117 años después, convertida en una atracción turística local, pero también en el símbolo de la posibilidad de crear productos mucho más perdurables que lo que dicta el mercado obsolescente.

5 consejos para decir NO a la obsolescencia programada

1- Elegir materiales duraderos

Cuando vayamos a elegir un aparato, comprobar que disponemos de piezas de recambio en el mercado, que las baterías son remplazables y comparar varios productos. Infórmate en los foros sobre la calidad del servicio post venta.

Por su lado, la fundación Feniss (Fundación Energía para la Innovación Sostenible Sin Obsolescencia Programada) ha creado el sello ISSOP para empresas y organizaciones. Se trata de una certificación gratuita que distingue a aquellas entidades que “priorizan la compra de productos y la contratación de servicios respetuosos con el medio ambiente, fabricados sin obsolescencia programada, y si es fabricante de algún producto, lo hacen sin obsolescencia programada, utilizando preferiblemente producto local y el comercio justo”, como reza el primer punto de su decálogo. La forma más obvia de actuar contra este fenómeno es adquirir productos “sin fecha de caducidad” y esta certificación hace más fácil la búsqueda.

2- Reacondicionar en lugar de tirar

Entrega tu aparato a empresas de economía social y solidaria, que las reparará y venderá a bajo precio y con garantía de un año. Varias organizaciones han desarrollado proyectos para proponer soluciones innovadoras y tratar de transformar esta realidad.

La Fundació Deixalles, implantada en Baleares, es una de ellas. En su actividad se refleja un doble sentido social y medioambiental. “Recogemos aparatos electrónicos que funcionen o que necesiten una reparación, en cuyo caso la realizan personas en proceso de reinserción laboral. A continuación ponemos en el mercado objetos de necesidad básica a un precio modesto”, explica Xesca Martí, la directora general de la entidad. En cuanto al cuidado del medio ambiente, se incluye tanto la reutilización como la correcta gestión de residuos.

3- Aprender a reparar tus aparatos

¿A tu aparato se le ha acabado la garantía? ¿Por qué no intentas repararlo tu mismo? Consulta tutoriales en internet, hay innumerables con consejos y videos muy sencillos de seguir. Te asombrará de los que eres capaz de hacer. Busca cursos en tu ciudad, muchos ayuntamientos ofrecen talleres de reparación gratuitos.

La ONG Amigos de la Tierra ha acuñado el concepto “alargasciencia” y le ha dado vida con un “directorio en el que recogemos establecimientos que reparan y recuperan objetos, compran y venden de segunda mano, alquilan o hacen trueques”, según describe su responsable de Recursos Naturales y Residuos. El mapa en el que se muestran los comercios es colaborativo, se nutre de sugerencias de usuarios, y estas aportaciones llegan día a día, lo que da idea de la salud de la iniciativa.

4-Busca La etiqueta ecológica europea, EU Ecolabel

Etiqueta ecológica Ecolabel

Establecida en 1992  y reconocida en Europa y en todo el mundo,  la etiqueta ecológica de la UE es una etiqueta de excelencia ambiental  que se otorga a productos y servicios que cumplen con altos estándares ambientales a lo largo de su ciclo de vida: desde la extracción de materias primas hasta la producción, distribución y eliminación. La etiqueta ecológica de la UE promueve la economía circular  alentando a los productores a generar menos residuos y CO2 durante el proceso de fabricación. Los criterios de la etiqueta ecológica de la UE  también alientan a las empresas a desarrollar productos que sean duraderos, fáciles de reparar y reciclar .

Los criterios de la etiqueta ecológica de la UE proporcionan  pautas exigentes  para las empresas que buscan reducir su impacto ambiental  y garantizar la eficiencia de sus acciones ambientales a través de controles de terceros. Además, muchas empresas recurren a los criterios de la etiqueta ecológica de la UE para obtener  orientación sobre las mejores prácticas ecológicas  al desarrollar sus líneas de productos.

5- Alquilar en vez de comprar

¿Sabias que el tiempo de utilización de un taladro es de 12 minutos por persona en toda su vida? Entonces, ¿Por qué no alquilarlo? Cada vez hay mas iniciativas a este respecto.

Desde la organización de alargascencia.org dispones de un directorio para buscar en tu cuidad establecimientos que alquilan objetos para su uso. Además puedes subir información de alguno que conozcas y compartirla.

Buenas noticias, aunque no suficientes

la Unión Europea quieren evitar parte de esos problemas con una nueva legislación que entrará en vigor en 2021. Según la nueva normativa europea los fabricantes tendrán la obligación de fabricar electrodomésticos con el objetivo de que estos duren mucho más tiempo, y deberán proporcionar piezas de repuesto durante un tiempo máximo de 10 años. Eso sí, la medida tiene sus deficiencias, y por ejemplo no menciona dispositivos electrónicos como móviles u ordenadores.

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