LA PERSONA MAS LONGEVA

La persona más longeva de la historia –que se sepa– es Jeanne Calment, y aunque falleció en 1997, recientemente se ha confirmado que realmente vivió hasta los 122 años.

La verificación de la longevidad es un proceso complejo. Por un lado, por los requerimiento científicos que se solicitan, y, en ocasiones, por la pérdida de datos, frecuente en la primera mitad del siglo XX. Los individuos son verificados por el Gerontology Research Group (GRG). Este grupo exige que se presenten tres documentos de diferentes etapas de sus vida. Esto hace que la lista no sea realmente completa. Solo incluye a las personas cuyas edades fueron verificadas mediante los requisitos exigidos por el GRG.

Son muchas las preguntas que despierta la longevidad de los supercentenarios, nos referimos a quienes viven más de 114 años. En ocasiones se justifica la prolongación de la vida desde explicaciones de fundamento genético, en otras ocasiones se apela a la alimentación, las relaciones, una vida activa, la espiritualidad o el género. Este último aspecto es incontestable, el 94% de las personas supercentenarias son mujeres, como Jeanne Calment.

De hecho, en su caso, se especula de cuánto hubiera podido vivir de no ser fumadora. Una mujer que retó a la salud y salio airosa. La genética favoreció su larga vida, pero también fue afortunada en otros aspectos, como sucede en la siguiente anécdota.

Van Gogh Puente Langlois

Jeanne Calment vivió sus 122 años en Arles, un hermoso pueblo de la Provenza francesa conocido por un cuadro de Van Gogh y su impresionante festival de fotografía. En 1965, a la edad de 90 años y sin herederos, Calment firmó un contrato para vender su apartamento al abogado Andre-Francois Raffray. Raffray, que entonces tenía 47 años, accedió a pagarle 2.500 francos al mes a cambio de obtener la propiedad del apartamento a su muerte. Cuando Raffray murió en 1995 a la edad de 77 años, había terminado pagando a Calment el equivalente a más de 200.000 euros (más del doble del valor de la propiedad) por un apartamento en el que nunca llegó a vivir. En una entrevista en 1995, inquerida sobre este acuerdo, Jeanne Calment comentó: «En la vida, a veces se hacen malos negocios«.

Más allá de los 120 años, saludables

Hasta hace muy poco se consideraba que el límite humano estaba en 120 años, pero muy recientemente el Dr. David Sinclair, profesor de genética de Harvard, han empezado a hablar de una esperanza de vida de 150 años. Su hipótesis es que el envejecimiento debe ser considerado una enfermedad y, por lo tanto, se puede combatir.

Pero Sinclair advierte e que lo importante no es conseguir vivir más años, tal como ha hecho la medicina del siglo XX. Sino prolongar la vida con buena salud, y este parece ser el reto de la longevidad del siglo XXI.

  • Te puede interesar

  • Redes Sociales

  • Newsletter